El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, lideró la destrucción de armas aseguradas por el Ejército Mexicano, con el fin de mejorar la seguridad en la región. Esta acción forma parte de la estrategia coordinada entre distintas corporaciones.
Durazo subrayó que la eliminación de estas armas disminuye la capacidad operativa de los grupos delictivos, quienes las utilizan para confrontar a las fuerzas del orden. La ceremonia fue parte de un esfuerzo conjunto para garantizar la paz pública.
Durante el evento, las autoridades destruyeron 716 armas largas, 336 armas cortas, más de 187 mil cartuchos y cerca de 5 mil cargadores. La operación fue ejecutada por elementos de la 4ta y 45 Zona Militar.
En la ceremonia se explicó el proceso que sigue la Fiscalía General de la República antes de la destrucción. Las armas aseguradas pasan por un proceso legal y son entregadas a la Secretaría de la Defensa Nacional.
Las armas en buen estado pueden ser reutilizadas legalmente por instituciones de seguridad. En cambio, aquellas que no cumplen con los estándares requeridos son destruidas para evitar su uso ilícito.
Este esfuerzo se enmarca en la estrategia del Gobierno de Sonora para fortalecer la seguridad y proteger a la ciudadanía. Las acciones buscan evitar que las armas caigan en manos indebidas.





