El sector energético en México podría experimentar una renovada participación de la iniciativa privada en los próximos meses, a medida que se analizan cambios regulatorios y oportunidades de inversión en energías renovables, hidrocarburos y gas natural.

La firma internacional de servicios legales y fiscales que asesora a nivel local, regional y global desde todos los ángulos del derecho de los negocios, GARRIGUES, informó que las reformas energéticas previas permitieron la apertura del mercado a empresas privadas, lo que impulsó proyectos de generación eléctrica a partir de fuentes limpias y el desarrollo de infraestructura para almacenamiento y distribución de gas natural.

Sin embargo, recientes modificaciones en el marco regulatorio han generado incertidumbre, afectando inversiones en distintos segmentos del sector.

Pese a estos desafíos, el gobierno y actores del sector han mantenido el diálogo sobre la necesidad de generar condiciones para la inversión privada, especialmente en energías renovables.

Una necesidad

Según el estudio presentado, expertos coinciden en que la participación de capital privado será clave para alcanzar los objetivos de transición energética y sustentabilidad del país.

En el sector de hidrocarburos, las empresas privadas han mostrado interés en continuar con proyectos de exploración y extracción de petróleo y gas natural, pese a los retos que representan los cambios normativos.

Además, la creciente demanda de energía en el país refuerza la necesidad de inversiones en infraestructura de almacenamiento y transporte.

La certeza jurídica

No obstante, especialistas advierten que es necesario contar con un entorno de certeza jurídica para que la inversión privada pueda operar de manera competitiva y contribuir al desarrollo del sector.

Aún está por definirse si las próximas decisiones regulatorias abrirán nuevas oportunidades o mantendrán las restricciones actuales.

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