El registro de temperaturas superiores a los 40 grados entre mayo y junio, junto con altos índices de humedad, podría traer lluvias en julio al estado, explicó Carlos Manuel Minjárez Sosa, investigador de la Universidad de Sonora.
Los sonorenses están acostumbrados a temperaturas por encima de los 40 grados, parte de la climatología regional. Sin embargo, en los últimos años se han experimentado extremos térmicos, con más días rompiendo récords, añadió el experto.
A pesar de las quejas, Minjárez Sosa detalló que el calor es necesario para una buena temporada de lluvias. Las altas temperaturas en junio y mayo incentivan el monzón de Norteamérica, flujo de humedad del Golfo de California.
Este flujo ya se ha sentido desde la semana pasada, con las primeras lluvias en la sierra alta del estado. Organismos internacionales y nacionales prevén un monzón húmedo, mencionó el investigador.
Cuando se habla de récords de temperatura, se refiere al promedio de los últimos 50 o 60 años. En junio, el promedio es de poco menos de 40 grados centígrados, pero este año podría superar los 41 grados.
“Este año se prevé que las temperaturas estén por encima de lo registrado, con posibles récords de hasta 43 grados centígrados”, puntualizó Minjárez Sosa.
El cambio climático, resultado de la actividad humana, es un factor en las altas temperaturas. El calentamiento global lleva a romper récords de temperaturas altas y bajas en todo el mundo.





