La diputada Gabriela Félix denunció opacidad en el Congreso de Sonora por aprobar un crédito de 1,500 millones de pesos y refinanciar una deuda de 392 millones. Félix calificó la decisión como un «cheque en blanco» y criticó la falta de fiscalización.
La legisladora utilizó una analogía económica para resaltar la gravedad de la situación: «No me imagino a ninguno de ustedes ejerciendo un crédito por una casa o un carro sin revisar las condiciones», afirmó al final de su intervención.
Félix destacó inconsistencias en el refinanciamiento de una deuda de hace 20 años, que debía liquidarse en 2025, pero se extenderá por otros 20 años. Advirtió que esto oculta la carga financiera en lugar de disminuirla.
La diputada insistió en que el Legislativo tiene la obligación de exigir explicaciones sobre obras que cambian de presupuesto, se repiten en listas de años anteriores o presentan fallas estructurales.
Entre las obras cuestionadas se encuentra el relleno sanitario de Puerto Peñasco, presupuestado como una segunda etapa sin proyecto ejecutivo previo, y la planta de tratamiento en Ortiz, Guaymas, que reporta cero avances.
Félix alertó sobre el riesgo de aprobar dinero sin supervisión, citando el caso del acueducto de Álamos, que terminó con fallas. Advirtió que la responsabilidad será compartida si ocurre una tragedia por vivienda mal construida.
Criticó el uso de la situación global y la «falta de recursos» como justificación para la deuda, señalando escándalos de corrupción y el envío de recursos al extranjero que afectan las finanzas locales.
Finalmente, Félix advirtió sobre las consecuencias políticas de la negativa a dialogar con los secretarios, afirmando que la historia juzgará a quienes aprueban estas medidas sin transparencia.





